sábado, 20 de diciembre de 2014

El Vals del Adiós


Las manos de la música suavemente posadas
sobre las caderas de la nostalgia.
Y el reflejo de su mirada tatuada
en las pupilas dando paso a la magia.
Un, dos, tres; un, dos, tres...

Se abre el baile, y fácilmente inician
pasos improvisados en perfecta conjunción.
Al son de un recuerdo de besos y caricias,
que bajo una lluvia intensa nació.
Un, dos, tres; un, dos, tres...

Movimiento intermedio, la desolación
y en el salón relucen los pasos al compás.
Vestido de incombustible perdedor,
a juego de las heridas con sal.
Un, dos, tres; un, dos, tres...

Ya suena el último movimiento
El salón contempla con esplendor
como sus almas se beben lento,
terminando enlazados la canción.

Un, dos, tres; un, dos, tres.

Termina la música, esbozan una sonrisa,
aún queda el último paso del vals,
despedirse siempre se complica
cuando uno no quiere olvidar.